Los derechos Asertivos. ¿Son Útiles? ¿Como los reconozco?

Conocer tus  derechos asertivos te empodera y te ayuda a comunicarte más eficazmente.  Los derechos asertivos son el primer requisito  a partir del cual sabremos si debemos reaccionar asertivamente o no.

Por ejemplo. Si alguien considera que sus  derechos son inmutable y que además, todos ellos son no negociables, es probable que la necesidad de protegerse se incremente desproporcionalmente: habrá muchas cosas que defender. Es el caso del agresivo, el quisquilloso, el obsesivo, etc

Por otro lado, si piensa que todos los derechos son negociables y se reduce su número a la mínima expresión, casi con seguridad el comportamiento asertivo ocurrirá muy esporádicamente o nunca. Es el caso de las personas sumisas con baja autoestima o aquellas personas que deciden que los demás son más importantes que el.

Sigue leyendo

Los Derechos Asertivos

Los derechos asertivos son  valores,  son los principios que usamos para evaluar correctamente que es importante para nosotros y que no. Son  el punto de referencia que utilizamos para conocernos a nosotros mismos y saber que  es negociable en nuestra vida y hasta que es punto  y que cosas no lo son.
Al tener claro eso, sabremos que batallas pelear y ser mas asertiva.

Esta lista,  Es un complemento del  sigt. Artículo  que te ayudaran  a conocerlos y a identificarlos de manera más personal.

Ser asertiva es aprender a decir No

Ser asertiva es aprender a decir No sin sentirnos culpables. Aprender a decir NO es una necesidad, es expresión de nuestro valor como seres humanos, nuestro valor como mujeres y de nuestra libertad. Ser asertiva es saber decir no sin culpas o autocondenas. No es un acto egoísta. Es, como expresa Walter Riso, Cuestión de dignidad. Tú tienes derecho a tus espacios, tus gustos, opiniones, decisiones y equivocaciones. Y una manera muy sencilla de manifestar todo eso es aprendiendo a decir No.

En muchas ocasiones nos enfrentamos a sentimientos ambivalentes sobre una decisión que debemos tomar. Sabemos que lo mejor para nosotras mismas es decir que no. Expresamos internamente nuestro deseo y estamos seguras que es la mejor opción posible, sin embargo al exteriorizar ese No, nos sentimos culpables, y permitimos que los demás refuercen ese sentimiento de culpa. Nos llamamos a nosotras mismas egoísta y empezamos a cuestionar y a racionalizar nuestra decisión, nuestro comportamiento e inclusive nuestro derecho. Si nuestra inseguridad es muy grande, nos miramos desde unos lentes de jueces y jurados, donde la imparcialidad brilla por su ausencia y somos auto-condenadas antes de presentar el caso.

Sigue leyendo